Hola a todos!

Como la conexión a internet del “hotel” donde estamos es muy mala, hoy hemos decidido venirnos a un cíber donde por 800 tugriks (=0,46euros)/hora tenemos una conexión más que decente. Mientras Alex sube los vídeos y fotos de estos días yo os cuento cómo va la cosa.

Mongolia es un país precioso. Los paisajes son mucho más bonitos que los rusos. En el campo hay mucha pobreza, y casi todos los pueblos son como de chabolas. Hemos tenido mucha suerte de conocer a Timur, el hombre que nos ha estado ayudando desde que entramos en su país. Gracias a él hemos visitado una casa tipica del país, hemos comido como lo hacen ellos día a día, hemos utilizado los medios de que disponen y os aseguro que no hacen falta tantos lujos como los que disponemos en Europa para llevar una vida feliz.

Según nos han dicho en Mongolia no hay problemas de hambre. Es un país enorme en el que apenas viven 3 millones de personas. De todos ellos, un tercio de la población se concentra en la capital. Aquí todo es diferente. Grandes edificios y tiendas en el centro y chalets mezclados con las casas típicas y chabolas en las afueras. Alex y yo nos quedamos con el resto de Mongolia, porque Ulán Bator es una locura. Es una ciudad bastante fea en la que lo peor es el tráfico. Los coches se saltan todas las reglas y de hecho si tú intentas cumplirlas, te pitan y abuchean con todas sus ganas, y esto lo digo porque en un paso de cebra se nos ocurrió pararnos para que cruzase una mujer con dos niños pequeños… Para cruzar casi es mejor hacerlo en cualquier otro sitio cuando no vengan coches, porque si te ven en un paso de cebra empiezan a salivar y aceleran para que con un poco de suerte te puedan atropellar. En serio, es una locura.

Hoy hemos dedicado el día a arreglar los papeles de Tomaka. Oficialmente el coche ya no nos pertenece. Se lo hemos “vendido” a nuestro amigo para que él se deshaga de la bestia como mejor le convenga.

También hemos visitado el museo de ciencias naturales, donde tienen un montón de animales mal disecados, huesos de dinosaurios que encontraron en el desierto del Gobi, fósiles y meteoritos. La verdad que según nos lo pintaban esperábamos más de este sitio, pero en general no ha estado mal.

Hemos comido en un restaurante coreano usando los palillos y todo. La comida estaba genial, un poco picante algunas cosas, pero nos ha gustado bastante. Lo más gracioso ha sido que cuando estábamos terminando de comer me he fijado en un cuchillo que nos habían dado y pertenecía a una cubertería del Valencia C.F. En las fotos podéis ver el escudo y si la ampliáis se ve el nombre del equipo y todo. Y la pregunta es: “Qué hacen un tenedor y un cuchillo del Valencia C.F. en Ulán Bator?” y “Cómo es que justo nos ha tocado a nosotros? Tendrán más?”.

Después nos han llevado a ver un espectáculo muy chulo de baile, canciones y contorsionismo. Si podemos subiremos algún vídeo para que les echéis un vistazo.

Y ese ha sido nuestro día. En principio mañana iremos al campo, y si el tiempo acompaña montaremos a caballo y haremos otras actividades al aire libre. No sé si volveremos para dormir aquí o si pasaremos la noche en el campo. Puede que sea la última ocasión que tengamos de disfrutar de Tomaka, así que seguramente la aprovechemos.

Estamos a la espera de que nos digan cuándo podemos volver. El domingo seguramente sepamos algo, así que os mantendremos informados.

Un saludo a todos!