Los atardeceres son mágicos de por sí, pero en Madrid, por algún motivo que se me escapa, la atracción que ejercen sobre mí es especial.

Ayer me quedé anonadado cuando desde la terraza de mi casa ví una gran llama de fuego en el horizonte de la ciudad. Cogí la cámara y lo fotografié poco antes de que el efecto se desvaneciera.

Busca las diferencias :) Cliqueando en la imágen se puede ver en grande

El Sol se reflejaba dando este precioso efecto en la Torre de Cristal.

Parece que solo se ven tres de las cuatro torres, pero en realidad a la izquierda del todo se ve parte de la cuarta.

Ampliando la imágen se puede ver además el chorro de la fuente del Lago de la Casa de Campo de Madrid en la foto superior. De ese detalle no me di cuenta hasta que las monté en el ordenador, pero es curioso que en una aparezca y apenas unos minutos después ya la hubieran apagado.