Hola, os escribimos de nuevo desde Irkutsk.
Hace dos días nos fuimos al lago Baikal tal como os contó Carmen. En las fotos podéis ver que es enorme, pero en vivo os aseguro que es verdaderamente impresionante. Allí acampamos y a las 5:00 empezó a llover y no paró…
A las 11:00 decidimos levantar el campamento y regresar a Irkutsk, porque en el lago poco se podía hacer si estaba lloviendo. Además en la oficina de información y turismo nos dijeron que estaba prevista lluvia para los dos días siguientes.
De vuelta en Irkutsk buscamos un hotel más barato que en el que habíamos estado, pero resultó que el Angara era la mejor opción. Así que nos registramos para otras dos noches y nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad.
El centro de Irkutsk es pequeño y se puede recorrer en un par de horas fácilmente. En realidad no hay mucho que ver. Nos dio la sensación de que todo está muy descuidado.
En nuestro paseo vimos cinco bodas rusas. A nuestro paso unos recien casado estallaban unas copas de cristal en el suelo. Todo un jolgorio.
También pasamos por unas cuantas calles un poco rápido por temor a que alguien nos parara.
En las calles de Irkutsk lo mismo te puedes comprar un helado de vainilla que un AK47 Kalasnikov con munición para asaltar un banco.
Después de vuelta en el hotel conocimos a Mark, un holandés que está haciendo un viaje parecido al nuestro pero con un quad gigante que podéis ver en las fotos del día 25. Él y su compañero de viaje están patrocinados y tienen bastantes más medios. Llevan ya 3 meses viajando y les queda más de la mitad. Pretenden batir el récord guinness viajando con estos cacharros. Podéis echar un vistazo a su web:
Después descansamos un rato, echamos unas partidas de billar y después a aprovechar la tarifa nocturna de internet que hay en el hotel. Por menos de 4euros nos dejan estar desde las 23:30 hasta las 8:00, pero obviamente antes te cansas y te vas a dormir. A nosotros nos viene genial porque así podemos subir un montón de vídeos y fotos para vosotros.
En la parte de arriba de la web podéis ver una pestaña nueva con algunos de los vídeos que vamos grabando.
Justo antes de subirnos a la habitación presenciamos una pelea en el hall del hotel entre dos rusos que por lo que entendimos uno de los dos había dado una patada en el coche del otro y de ahí en adelante el típico: “A que te doy”, “Tú qué me vas a dar”, “A que me quito el cinturón y te atizo”, “Venga ya”… Y en efecto, se quito el cinturón y le empezó a dar con la hebilla mientras el otro se defendía a puñetazos… A todo esto el guarda de seguridad lo único que hizo fue avisarles de que tuvieran cuidado con los cristales xDDD
Hoy nos hemos levantado bastante tarde en consecuencia, pero no pasa nada, porque podemos hacer lo que nos dé la gana xD
Como ha amanecido buen día, hemos decidido volver al lago Baikal. Cuando hemos ido a montar en Tomaka había un coche de los del Mongol Rally aparcado junto a nuestra bestia de hacer kilómetros. Aunque el otro coche intentaba arrimarse Tomaka, nuestra preciosidad no le ha dejado pasar de segunda base xD.
Ya en el lago hemos subido a un mirador que verdaderamente merecía la pena visitar y después hemos bajado a la “playa” del lago. Que tiene hasta olas y todo, pequeñitas, eso sí. Algo de cenar y de vuelta a Irkutsk. En la carretera, ya de noche, hemos tenido un pequeño susto porque de repente ha aparecido un hombre andando en mitad de la carretera. Por suerte le hemos podido esquivar haciendo una maniobra un poco brusca. Con las pulsaciones a 1000 por minuto hemos seguido nuestro camino.
Ya en el hotel una duchita, y a disfrutar por última vez de la tarifa nocturna de internet.
Mañana iremos a por los visados a la embajada de Mongolia y haremos cuantos kilómetros como nos sea posible hacia la frontera que nos separa de nuestra meta.
Seguramente no podamos cruzarla mañana porque la cierran a las 18:00 y los visados tenemos que recogerlos a las 12:00. Las 6 horas que nos quedan no van a ser suficientes para recorrer los 500km que hay hasta allí.
Así que si todo va bien el martes cruzaremos y haremos los kilómetros restantes hasta Ulaan Baatar.
No sé si desde allí nos podremos conectar para informaros, pero en todo caso hablaremos con nuestras familias y ellas escribirán por aquí.
Abrazos y besos para todos los que leeis estas palabras.
Muchísimas gracias por vuestro apoyo!!!