Tal como lo leéis, el coche está listo para continuar con la marcha. ¿Cómoooooooooooooor?
Esta mañana nos levantamos con la idea de buscar información sobre las rutas en tren hasta Moscú, y después más allá. Cuando íbamos de camino se nos ocurrió hacer una llamada para ver si alguien en Orereta nos podía hacer una soldadura de confianza. Mala suerte, mi primo no coge el teléfono. Decidimos probar suerte y pasar por su lugar de trabajo, que nos pillaba de camino, y allí sí que sí. Tras pensarlo un poco nos pone en contacto con un mecánico del pueblo y decidimos darle un voto de confianza.
Rafa, que así se llama, nos dijo que nos pasáramos sobre las 15:00 y cuando fuimos a arrancar el coche, no nos dio ningún problema. En cuanto lo vio se echó a reir xD La verdad es que el coche es pintoresco, pero qué le vamos a hacer. Lo elevamos y le empezamos a echar un vistazo y… en menos de una hora había desmontado los amortiguadores hidráulicos, los había soldado y vuelto a colocar, y no sólo eso, sino que también había soldado la pieza que estaba rota del compensador de freno trasero y puesto en su sitio la palanca de la reductora, que no estaba enganchada.
Y así es como un coche que lo habíamos dado por muerto después de lo que nos digeron en el taller oficial Peugeot, vuelve a estar operativo y con ganas de más kilometraje.
¿Qué pasa entonces con el motor de arranque? Al parecer, cuando se calienta el coche, las escobillas del motor de arranque se quedan enganchadas y la batería no le suministra suficiente potencia para que se mueva. Por tanto, lo que tenemos que hacer es una de tres:
- Dejar que se enfríe
- Arrancarlo en movimiento
- Mientras que uno arranca el otro le da golpes al motor de arranque con un martillo para que éste se mueva y consiga arrancar
El resto de la tarde lo hemos aprovechado para organizar todos los bártulos y dejarlo todo listo.
Mañana tenemos pensado salir a las 9:45 o así para pasar a comprar aceite en cuanto abran y partir lo antes posible rumbo a Tours.
A partir de ahora nos va a ser más complejo escribir aquí nosotros mismos, así que serán nuestras familias quienes lo hagan.
Vuelvo a repetir la pregunta que me hacía el primer día, ¿hasta dónde llegaremos? Quién sabe…
¡¡¡Gracias por todos los comentarios de apoyo!!! Se agradece vuestra confianza y esperamos poder contaros nuestras aventuras durante unas cuantas semanas más.
Besos, abrazos y saludos a todos. Hoy volvemos a levantar cabeza :)




